Kevin Warsh ha sido seleccionado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para liderar la Reserva Federal, reemplazando a Jerome Powell. Su candidatura ha provocado reacciones mixtas, ya que su enfoque conservador y su postura crítica hacia las políticas de tipos bajos generan escepticismo entre los demócratas, mientras que es bien visto en el ámbito republicano y en Wall Street.
Warsh, nacido en 1970 en Albany, Nueva York, cuenta con un notable historial en el sector financiero, habiendo trabajado en Morgan Stanley y en la Casa Blanca de George W. Bush. Se formó en Stanford y Harvard, donde estudió la intersección entre derecho y economía, lo que le otorgó una sólida base en políticas públicas y regulación financiera.
La nominación de Warsh representa un retorno de un conocido de Wall Street al cargo más influyente en la política monetaria mundial, en un contexto donde la Casa Blanca busca tipos de interés más bajos y los mercados demandan una Fed independiente.