El Banco de Francia ha obtenido un beneficio extraordinario de 12.800 millones de euros tras la venta de 129 toneladas de oro depositadas en Nueva York. Esta operación ha permitido al banco central francés concentrar sus reservas en París, sustituyendo el oro antiguo por lingotes que cumplen con los estándares internacionales. Las reservas oficiales de oro de Francia se mantienen en aproximadamente 2.437 toneladas.
Entre julio de 2025 y enero de 2026, el banco decidió vender el oro en lugar de enviarlo a refinar, adquiriendo barras que se almacenan en su sede en la capital francesa. Esta modernización de reservas, impulsada por precios elevados del oro, también incluye planes para actualizar otras 134 toneladas de oro antes de 2028.
La decisión de desprenderse del oro en Nueva York fue recomendada por una auditoría interna en 2024, que sugirió completar la actualización de las reservas que aún no cumplían con las normas del mercado actual. Con esta reorganización, el Banco de Francia continúa su proceso de modernización que ha estado en curso durante las últimas dos décadas.