La ausencia de un candidato español en la vicepresidencia del Banco Central Europeo (BCE) se hará sentir, ya que el Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido no presentar un sustituto para Luis de Guindos, cuyo mandato finaliza el 31 de mayo de 2026. Con este movimiento, España estará sin representación en el Comité Ejecutivo del BCE durante al menos un año, lo que podría poner en riesgo su influencia en la toma de decisiones clave del organismo.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha expresado su intención de recuperar una posición para España en la cúpula del BCE, destacando que se renovarán varios cargos importantes hasta diciembre de 2027. Sin embargo, no ha confirmado si tiene candidatos específicos ni garantías de que España no será marginada en futuras designaciones. La situación es preocupante, ya que solo ha habido un precedente de exclusión de España en el directorio del BCE, algo que no ha sucedido con países como Alemania, Francia o Italia.
Seis candidatos, incluyendo a Olli Rehn, gobernador del Banco de Finlandia, están compitiendo por la vicepresidencia, con una discusión prevista en el Eurogrupo el 19 de enero. A pesar de ser el favorito, la gran cantidad de aspirantes podría complicar la votación.