La implementación de la Ley 11/2023, que regula la accesibilidad en el sector financiero, ha sido bien recibida por los bancos en España, quienes ya han adoptado diversas medidas para facilitar el acceso a sus productos. Durante una mesa redonda organizada por El Confidencial y Deloitte, representantes de entidades como Banco Santander, CaixaBank, BBVA, Unicaja e Ibercaja destacaron su compromiso con la accesibilidad financiera, que no solo beneficia a personas con discapacidad, sino también a grupos con dificultades en el acceso a servicios bancarios.
Desde la entrada en vigor de la ley el 28 de junio de 2025, los bancos han trabajado para adaptarse a las necesidades de sus clientes, implementando medidas específicas para personas mayores y en áreas rurales. Este esfuerzo responde a un creciente debate social sobre la necesidad de una mayor facilidad de uso en los servicios financieros, tanto en entornos digitales como presenciales.
El contexto de digitalización presenta un reto significativo para aquellos ciudadanos menos familiarizados con la tecnología, especialmente en zonas rurales donde la oferta financiera es limitada. Sin embargo, los bancos han tomado la delantera en la adaptación de sus operaciones, lo que ha permitido que la ley no solo imponga requisitos, sino que también acelere la inclusión de todos los públicos en el acceso a los servicios financieros.