El anuncio de BBVA sobre la recompra de acciones por un total de 3.960 millones de euros ha generado reacciones diversas en el mercado, aunque los analistas lo interpretan como una señal conservadora. A pesar de este enfoque, el banco presidido por Carlos Torres ha comenzado ya la ejecución de su primer tramo, de 1.500 millones, superando el 9% de este objetivo.
Con un colchón de capital CET1 que podría situarse por encima de los requisitos regulatorios en 350 puntos básicos al cierre del cuarto trimestre, BBVA se encuentra en una posición sólida para continuar recompensando a sus accionistas. Esta situación se ve respaldada por la ejecución completa de un programa de 1.000 millones anunciado anteriormente, de acuerdo con datos de Bloomberg Intelligence.
Los analistas proyectan que el beneficio antes de dividendos y recompras superará los 260 puntos básicos de los activos ponderados por riesgo entre 2025 y 2026, la cifra más alta entre los grandes bancos españoles. Esta capacidad de generación de capital permite a BBVA absorber el impacto de las recompensas y mantener un margen para el crecimiento orgánico.
A pesar de que se descuentan 100 puntos básicos al capital CET1 por el nuevo programa de recompra, la ratio de capital de máxima calidad se mantendría en torno al 12,5%, superando su objetivo interno del 12%. Esta robustez sugiere que el banco podría no solo mantener su política actual de retornos, sino incluso ampliarla en el futuro.