BBVA ha tomado medidas significativas para mejorar su oferta en el sector de la banca privada, donde ya gestiona más de 172.000 millones de euros. La entidad ha actualizado su propuesta comercial, enfocándose en atraer a clientes con patrimonios superiores a 500.000 euros, y ha reunido a 4.000 empleados para implementar su estrategia en inteligencia artificial.
Durante el primer semestre de este año, el banco ha introducido una serie de innovaciones que superan los servicios tradicionales de banca privada, como la inversión y el asesoramiento financiero. Según declaraciones de la entidad, están diseñando una "propuesta de valor cada vez más diferenciada" para satisfacer las necesidades específicas de este segmento de clientes.
Entre los nuevos servicios que BBVA ha incorporado se encuentran una gama de tarjetas de crédito exclusivas para clientes de banca privada, que ofrecen ventajas como descuentos en viajes y servicios diferenciados en aeropuertos. Además, han lanzado el Plan EstarSeguro Platino, que permite un ahorro del 5% desde la contratación de un seguro, incrementándose hasta un 20% para aquellos que agrupen diez o más pólizas.
Una de las iniciativas más destacadas es la creación de un family office destinado a familias con patrimonios de entre 30 millones de euros y 250-300 millones de euros. Este servicio, que ofrecerá BBVA a través de una filial, está diseñado para atender necesidades más complejas de gestión patrimonial.
BBVA busca así aumentar su cuota de mercado en el ámbito de la banca privada, donde la competencia se intensifica con entidades como Santander y CaixaBank también luchando por la liquidez de las grandes fortunas. La diversificación de servicios y la atención personalizada son claves en esta estrategia para captar nuevos clientes en un mercado en crecimiento.
Contexto: En el sector financiero español, el crecimiento de la banca privada ha sido notable en los últimos años, impulsado por el incremento de patrimonios significativos en el país. Las entidades están en constante búsqueda de nuevas formas de atraer a clientes adinerados, mejorando sus ofertas y servicios. BBVA, con su reciente enfoque en el uso de inteligencia artificial y nuevos productos, se posiciona como un competidor robusto en este segmento. Además, el entorno económico actual, marcado por tipos de interés en aumento y la presión inflacionaria, hace que la gestión patrimonial sea una prioridad para muchos inversores.