BBVA ha anunciado un incremento del 16% en su dividendo a cuenta, estableciendo un nuevo récord de 0,37 euros por acción. Este aumento en el dividendo coincide con una serie de cambios estratégicos dentro del banco, que busca fortalecer su presencia en el sector de la gestión patrimonial.
La entidad ha implementado una nueva estructura organizativa y ha presentado su nueva marca internacional, lo que forma parte de su objetivo de aumentar su crecimiento en gestión patrimonial en cerca de un 20% anual. BBVA quiere captar una mayor cuota de mercado en este sector altamente competitivo.
Como parte de su reestructuración, el banco ha lanzado su nueva plataforma Global Wealth, que integra los servicios de banca personal, banca privada y banca patrimonial bajo una única organización y una identidad común. Este cambio de marca se ha iniciado en España, y se prevé que se extienda a México y a otros países donde BBVA opera a lo largo de octubre.
La banca personal, que atiende a clientes con patrimonios entre 100.000 euros y 500.000 euros, se denominará Premium. Aquellos con un patrimonio de entre 500.000 euros y 2 millones de euros pasarán a ser atendidos por Private Banking, mientras que los clientes con activos superiores a 2 millones de euros serán gestionados bajo el nombre de UHN Patrimonio.
Con este relanzamiento, BBVA tiene como meta no solo ofrecer una experiencia más cohesiva y personalizada a sus clientes de alto patrimonio, sino también satisfacer las necesidades complejas que surgen de su realidad patrimonial cada vez más internacional. Esto implica una mejora en la oferta de productos y servicios, alineando su propuesta de valor en todos los mercados en los que está presente.
Contexto: BBVA ha estado enfocándose en expandir su negocio de gestión patrimonial, un sector que ha visto un aumento en la demanda a medida que los clientes buscan servicios más especializados y personalizados. La entidad ha estado reforzando su catálogo de productos y servicios dirigidos a este segmento de mercado durante los últimos meses, destacando la importancia de adaptarse a las nuevas necesidades de los clientes. Este enfoque es crucial para mantener su competitividad frente a otros grandes bancos, como Santander, en el panorama financiero español y europeo.