La reciente actividad militar en el estrecho de Taiwán ha generado preocupación en la región, coincidiendo con el despliegue de recursos por parte de Estados Unidos en Oriente Medio. Mientras Washington envía marines para reforzar su operación contra Irán, Taiwán ha registrado la presencia de 26 aviones y siete buques de guerra chinos en sus cercanías, tras un periodo de calma inusual de más de una semana.
Durante este lapso, la actividad aérea china se había reducido drásticamente, lo que llevó a las autoridades taiwanesas a especular sobre posibles razones, desde ajustes en el entrenamiento militar hasta la intención de Pekín de disminuir tensiones antes de una cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump. Sin embargo, expertos advierten que esta pausa no indica una disminución de la amenaza, ya que la marina china continuó operando en la zona.
Históricamente, cada vez que Estados Unidos se involucra en un conflicto, como el actual con Irán, Taiwán siente un aumento en la presión militar. Este fenómeno ha sido un patrón en la geopolítica, donde los conflictos en un área pueden afectar el equilibrio en otras regiones.