La Administración del presidente estadounidense Donald Trump ha implementado un nuevo arancel del 10% a productos provenientes de varios países europeos, en respuesta a su oposición a la posible adquisición de Groenlandia por parte de los Estados Unidos. Este gravamen entrará en vigor el 1 de febrero y se incrementará al 25% el 1 de junio si no se alcanza un acuerdo sobre la venta de la isla.
Las tarifas afectarán a mercancías de Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, lo que podría desestabilizar el pacto alcanzado entre Bruselas y Washington el año pasado, que limitaba las tarifas a un máximo del 15% para las exportaciones europeas.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha declarado que la UE está preparando una respuesta unida ante estas nuevas medidas. Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha mostrado su apoyo a Dinamarca y ha criticado los aranceles, afirmando que perjudicarían las relaciones transatlánticas y amenazarían la soberanía europea.