La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha ajustado a la baja su previsión de crecimiento del PIB español para 2023, situándolo en un 2,3%. Este cambio se atribuye a las dificultades económicas generadas por el conflicto en Oriente Próximo y la crisis energética que ha surgido a raíz del cierre del estrecho de Ormuz.
Inés Olóndriz, quien recientemente asumió la presidencia de la Airef, presentó el Informe sobre los Presupuestos Iniciales de las Administraciones Públicas para 2026. Durante su intervención, destacó que la inflación se elevará en 1,2 puntos hasta alcanzar un 3,2%, y que el déficit público podría aumentar en seis décimas debido al plan anticrisis del Gobierno.
Olóndriz también subrayó que, a pesar de los retos internacionales, España muestra un nivel de resiliencia superior al de otros países, gracias a factores como un mercado laboral sólido y el apoyo de los fondos Next Generation. Sin embargo, advirtió que la baja productividad en el país sigue siendo un obstáculo significativo para un crecimiento económico sostenible.