En 2025, el Tribunal Supremo ha sido fundamental en la evolución del Derecho de Familia y Sucesiones en España, especialmente ante la ausencia de reformas legislativas. Este órgano ha tomado decisiones cruciales que refuerzan la protección de menores y herederos, estableciendo criterios claros en situaciones complejas.
Uno de los fallos destacados fue en relación a la custodia compartida, donde se abordó la atribución del uso de la vivienda familiar. En la sentencia STS 783/2025, el Tribunal estableció que, aunque uno de los progenitores era propietario exclusivo, el uso de la vivienda debía ser temporal y ajustado a las circunstancias, evitando así soluciones automáticas que afecten la custodia compartida.
Otra decisión relevante fue la STS 863/2025, donde el Tribunal confirmó la validez de un acta notarial tras la impugnación de un interesado. Este caso reafirmó la doctrina de los actos propios, estableciendo que la participación activa en la configuración sucesoria otorga validez a la declaración de herederos, independientemente de la existencia de un título sucesorio válido.