El pleno del Congreso de los Diputados en España ha rechazado la propuesta de senda de déficit que serviría de base para los Presupuestos Generales del Estado (PGE) del ejercicio 2027. Este martes, la votación resultó en 178 votos negativos, 167 a favor y 5 abstenciones, con la mayoría de los grupos, incluyendo PP, Vox y Junts, alineándose en contra de la iniciativa. Ante esta situación, se prevé que la propuesta sea sometida a una segunda votación el 23 de julio tras su revisión en el Consejo de Ministros.
En caso de que la senda sea nuevamente rechazada, el Gobierno podría considerar la tramitación de los presupuestos basándose en los compromisos adquiridos con Bruselas. Estos compromisos establecen un déficit del 1,8% del PIB para 2027, 1,6% para 2028 y 1,5% para 2029. Sin embargo, las comunidades autónomas deberán alcanzar la estabilidad, lo que significaría que no contarían con un margen fiscal de 5.849 millones de euros.
El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha criticado la postura de las autonomías gobernadas por el PP, calificando su rechazo como incomprensible desde un punto de vista racional. Ha destacado que las comunidades ya habían votado en contra de esta propuesta en una reunión reciente del Consejo de Política Fiscal y Financiera. España mencionó a Galicia como un ejemplo de responsabilidad en la defensa de su argumento, aunque cuestionó la validez de este enfoque.
El ministro ha subrayado que la estabilidad de las cuentas públicas es fundamental para fortalecer sectores como la sanidad, la educación, la vivienda y las pensiones, elementos que conforman el Estado del bienestar. Además, ha calificado esta estabilidad como un instrumento clave de soberanía económica para el país.
Por otro lado, el diputado del PP, José Vicente Marí Bosó, ha manifestado que lo que los ciudadanos realmente esperan es la dimisión del presidente Sánchez y la convocatoria de elecciones generales. En sus declaraciones, ha descrito al Gobierno actual como un "Gobierno en rebeldía" y ha criticado la propuesta de un margen del 0,1% para las comunidades autónomas, señalando que la regla de gasto impide el uso de estos fondos, ya que se requeriría un superávit para poder gastar.
Contexto: El rechazo a la senda de déficit en el Congreso ocurre en un momento en que el Gobierno español ha estado intentando cumplir con los objetivos de déficit establecidos por la Comisión Europea. En los últimos años, las tensiones entre el Gobierno central y las comunidades autónomas han aumentado, especialmente en cuestiones de financiación y autonomía fiscal. La capacidad de las comunidades para manejar sus presupuestos es crucial para garantizar los servicios públicos y el bienestar social en el país, lo que hace que esta situación sea especialmente relevante para la economía española en un entorno de creciente incertidumbre económica.