El Partido Popular ha logrado una victoria en las elecciones de Castilla y León celebradas el 15 de octubre, aunque sin conseguir la mayoría absoluta. El PSOE ha experimentado un crecimiento notable, quedando a solo tres procuradores del PP.
Alfonso Fernández Mañueco, líder del PP, dependerá nuevamente del apoyo de Vox, que no alcanzó su objetivo de superar el 20% de los votos. Por otro lado, la izquierda transformadora, que se presentó de manera dividida, no logró obtener representación en las Cortes.