La campaña electoral en Andalucía está llegando a su fin, con solo cuatro días restantes para las elecciones. La actividad del electorado progresista aumenta a medida que se acerca el día de la votación, lo que genera una atmósfera de tensión.
Los socialistas enfrentan un desafío considerable, ya que su posición podría verse comprometida, incluso en relación con los 30 escaños que actualmente ocupan en el Parlamento autonómico. Este panorama se observa tanto en la calle de San Vicente en Sevilla como en la de Ferraz en Madrid, donde se percibe una creciente preocupación por parte de los votantes.