El fiscal del caso Pujol, Fernando Bermejo, ha solicitado la condena de los siete hijos del ex presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, por malversación de fondos públicos. En su intervención en la Audiencia Nacional, ha destacado que la defensa del caso se basa en argumentos que carecen de pruebas sólidas, apuntando a la falta de documentación que respalde la versión familiar sobre la procedencia de los fondos.
Bermejo ha criticado la narrativa de agravio que sostiene que Cataluña es víctima de la falta de recursos, señalando que este discurso contrasta con la realidad de la contribución al sistema. Además, ha rechazado la defensa de los Pujol que sugiere que los fondos provienen de un legado familiar y no de comisiones ilegales. La falta de evidencia concreta refuerza la percepción de que se trata de una estrategia de defensa coordinada.
El fiscal también ha mencionado el testimonio de un testigo que señala la existencia de cuentas en Andorra como una tradición en ciertas familias, enfatizando que esto no se aplica a la mayoría de los catalanes. Este caso pone de relieve la discrepancia entre el discurso público de agravio y los hechos que han salido a la luz durante el proceso judicial.