La cumbre conocida como Global Progressive Mobilisation se está llevando a cabo en Barcelona y tiene como objetivo establecer una nueva alianza para contrarrestar la creciente influencia de la ultraderecha a nivel global. El evento, que se desarrolla en un laboratorio de 48 horas, busca unir a líderes progresistas de todo el mundo.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, actúa como anfitrión en esta importante reunión. Se espera que los participantes discutan estrategias y acciones concretas para abordar los desafíos actuales que enfrenta el orden mundial.
La cumbre representa un esfuerzo significativo para reconfigurar las dinámicas políticas internacionales y fortalecer el bloque progresista en un contexto de creciente polarización.