El nuevo acuerdo de coalición entre el PP y Vox en Extremadura establece 74 medidas con plazos de ejecución específicos y garantiza la continuidad del gobierno de María Guardiola en la próxima legislatura. Tras casi cuatro meses de negociaciones, el pacto incluye el endurecimiento de las políticas migratorias y una rebaja de impuestos, demandas clave del partido de Santiago Abascal.
El documento de 23 páginas, que contiene 11 apartados, pone de relieve la necesidad de estabilidad y optimización del gasto público. En este contexto, se ha acordado que Vox ocupará una vicepresidencia y dos consejerías, además de designar a un senador, según lo estipulado en el acuerdo. La nueva Consejería de Desregulación, Servicios Sociales y Familia será responsable de simplificar procedimientos administrativos y mejorar la eficiencia del presupuesto.
El pacto se anuncia en un momento crucial, ya que quedan dos semanas para evitar la repetición electoral en la comunidad autónoma. La formación de Óscar Fernández reafirma su compromiso de trabajar en medidas concretas en lugar de centrarse en posiciones de poder, aunque finalmente entrará en el gobierno regional.