La Unión Europea refuerza su autonomía industrial con un nuevo proyecto en Rumanía, que establece al país como un centro clave en la producción y procesamiento de tierras raras. Este esfuerzo se enmarca en un contexto de transición energética y digitalización, donde la UE busca reducir su dependencia de recursos externos.
El acuerdo se formaliza entre la Planta de Procesamiento de Concentrados de Uranio en Feldioara, asociada a la empresa Nuclearelectrica, y la compañía estadounidense Critical Metals Corp. La instalación rumana se dedicará al procesamiento de tierras raras, un paso crucial para integrar a Europa en la cadena de suministro que ha estado dominada por Asia.
La iniciativa cuenta con un respaldo financiero significativo, ya que es elegible para recibir hasta 3.000 millones de euros del Plan de Acción Europeo RESourceEU. Se espera que el proyecto genere empleo cualificado, desarrolle capacidades industriales y fortalezca la tecnología en la región, marcando un avance importante en el mapa energético europeo.