La inversión en tecnologías limpias en España se proyecta alcanzar cerca de 1.000 millones de euros para el año 2025, según Mikel Lasa, director general de InnoEnergy en Iberia. Este incremento significativo en comparación con años anteriores refuerza la posición del país como un destino atractivo para la inversión en el sector cleantech.
Uno de los principales obstáculos que enfrenta España es la modernización de sus redes eléctricas de transporte y distribución. Lasa considera que esta mejora no solo es crucial para la eficiencia en el suministro de energía renovable, sino que también representa una gran oportunidad para atraer inversiones en el sector industrial, lo que podría tener un impacto socioeconómico considerable.
España se ha establecido como el quinto país en Europa en términos de inversión en cleantech, abarcando aproximadamente el 20% del capital riesgo total en el país. Desde 2010, las empresas que forman parte del portfolio de InnoEnergy han recibido 34.000 millones de euros en financiación, con la expectativa de triplicar esta cantidad para 2030, generando un impacto ambiental significativo al reducir emisiones de CO2 en alrededor de dos gigatoneladas.