El mercado global de secundarios ha alcanzado un volumen de operaciones de 118.000 millones de dólares en el primer semestre de 2026, según el informe Global Secondary Market Review de Jefferies. Esta cifra supera los 103.000 millones de dólares registrados en el mismo periodo del año anterior, marcando un crecimiento cercano al 15%. Este nuevo récord se suma a un notable aumento del 48% en 2025, cuando el volumen alcanzó 240.000 millones de dólares.
A pesar de la volatilidad macroeconómica y las dificultades para activar salidas tradicionales, la actividad en el mercado secundario se ha mantenido fuerte. Los inversores, enfrentando incertidumbres en la fijación de precios, han encontrado en este mercado una forma de canalizar operaciones. La presión por la necesidad de liquidez persiste, impulsada por la escasez de distribuciones y el alargamiento de los periodos de permanencia de las compañías en cartera.
Los fondos de pensiones y otros inversores institucionales, conocidos como LP, requieren distribuciones para cumplir con compromisos de capital y mantener un balance adecuado en sus inversiones en mercados privados. Cuando las distribuciones no se realizan a través de canales convencionales, la opción de vender participaciones se convierte en un medio para obtener liquidez, aunque esto implique aceptar precios que pueden no ser óptimos.
Sin embargo, el crecimiento del mercado no se debe únicamente a la necesidad de liquidez. La calidad de la oferta ha cambiado significativamente. Los gestores no solo están vendiendo posiciones que necesitan liquidar, sino que también están introduciendo activos que desean mantener en su cartera, lo que refleja una evolución en la estrategia de gestión de fondos.
Un informe de Evercore revela que las operaciones promovidas por gestores de fondos alcanzaron 65.000 millones de dólares en el primer semestre de 2026, un incremento del 35% que representa el 54% del total del mercado. Este cambio indica que los secundarios están dejando de ser solo una válvula de escape para convertirse en un mercado de activos estratégicos, donde se valoran las inversiones a largo plazo.
Contexto: En los últimos años, el mercado de secundarios se ha transformado significativamente, impulsado por la necesidad de liquidez y cambios en la estrategia de los gestores de fondos. En 2025, el volumen de operaciones ya había marcado un récord, lo que refleja un entorno económico desafiante. Las empresas se encuentran en un contexto donde la incertidumbre macroeconómica afecta la valoración de activos, y, por ende, las decisiones de inversión. Este mercado es vital para la economía española, dado que muchos inversores locales dependen de la actividad en mercados privados y secundarios para gestionar sus carteras de inversiones.