La ciudad de Barcelona se posiciona como un importante centro para la inversión en inmobiliaria relacionada con el sector biomédico, destacándose con un stock de 160.000 metros cuadrados, frente a los 110.000 de Madrid. Este crecimiento responde a la necesidad de crear espacios especializados que fomenten la innovación y el desarrollo en un área históricamente dominada por instituciones públicas.
El informe de Transparency Life Sciences revela que España ocupa la quinta posición en Europa en cuanto a número de empresas biomédicas y séptimo en captación de capital riesgo, con una cifra de 1.357 millones de euros. La ocupación de estos nuevos espacios destinados a laboratorios y oficinas se aproxima al 100%, lo que indica una fuerte demanda en el sector.
Recientemente, Emesa, el family office de Emilio Cuatrecasas, ha liderado una inversión de alrededor de 80 millones de euros para el desarrollo de un rascacielos en el complejo Porta Diagonal, en Esplugues de Llobregat. Además, Colonial ha adquirido Deeplabs por 200 millones en 2025, lo que refuerza aún más el interés en este mercado en expansión.