Los futuros del NASDAQ 100 experimentan un aumento del 0,52%, alcanzando los 29.634,60 puntos, mientras que los del S&P 500 suben ligeramente 0,06% hasta 7.752,30 puntos. En contraste, los futuros del DOW JONES descienden 0,11%, situándose en 53.625,60 puntos. Este movimiento se produce tras una jornada de avances significativos el jueves, donde el DOW JONES subió 624 puntos, o un 1,18%, su mejor desempeño desde el 4 de agosto. El S&P 500 cerró con un incremento del 1,06%, mientras que el índice Nasdaq registró una subida del 1,40%.
Los inversores han reaccionado positivamente a las declaraciones de Christopher Waller, gobernador de la Reserva Federal, quien expresó su inclinación a respaldar la estabilidad de los tipos de interés en la reunión de septiembre, a menos que surjan datos de inflación inesperados. Esta situación ha proporcionado un alivio al mercado de bonos y ha impulsado el mercado de acciones. El S&P 500 entra en la última sesión de la semana con un avance acumulado del 0,5%, y el Nasdaq busca una ganancia del 0,7%. El DOW JONES, por su parte, se dirige hacia un incremento del 0,2% en el total semanal hasta el cierre del jueves.
Este viernes, la atención se centra en el informe de nóminas no agrícolas correspondiente a agosto, que será publicado por el Departamento de Trabajo antes de la apertura del mercado. Según las estimaciones de los economistas encuestados por Dow Jones, se anticipa la creación de 53.000 empleos no agrícolas en agosto, una cifra que contrasta con la pérdida de 23.000 empleos en julio. Además, se prevé que la tasa de desempleo se mantenga en el 4,1%.
La relevancia del informe de empleo es alta, ya que se relaciona directamente con la próxima reunión de política monetaria del FOMC, dado que la Reserva Federal tiene el mandato de gestionar tanto la inflación como el empleo. Actualmente, los operadores del mercado estiman una probabilidad del 52,4% de que la Fed aumente los tipos de interés en 25 puntos básicos en su reunión programada para el 16 de septiembre. Por otro lado, la probabilidad de que los tipos se mantengan en un rango entre 3,50% y 3,75% es del 47,6%.
En el mercado de renta fija, donde los cambios en la política monetaria tienen un impacto significativo, la rentabilidad del bono estadounidense a diez años se sitúa en 4,766%, por debajo de los niveles máximos alcanzados a principios de esta semana. Además, los precios del petróleo han mostrado cierta estabilidad después de que la reciente escalada bélica en Oriente Medio generara preocupación en los mercados.
Contexto: La Reserva Federal ha estado lidiando con la inflación elevada, exacerbada por factores externos como la guerra en Irán. El índice de desempleo en los Estados Unidos ha presentado fluctuaciones, con el último dato en 4,1%, reflejando un entorno laboral que se recupera lentamente. La próxima reunión del FOMC es crucial, ya que determinará las políticas futuras en un contexto económico incierto.