Las bolsas europeas enfrentan una caída cercana al 1% debido a la reciente medida del Gobierno chino que impone controles a las exportaciones a Japón de productos con potencial uso militar. Este anuncio ha generado inquietud en los mercados, que habían comenzado el año con optimismo gracias a las expectativas de flexibilización monetaria por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos y el auge de la inteligencia artificial.
La tensión diplomática entre China y Japón se intensifica, y analistas sugieren que esta acción podría ser un indicador de la influencia de Pekín en el ámbito de las tierras raras. Masahiro Ichikawa, de Sumitomo Mitsui DS Asset Management, ha declarado que el mercado no debería considerar esta medida como un desencadenante de ventas por pánico en este momento.
Desde el punto de vista técnico, el analista Joan Cabrero advierte que para detectar signos de agotamiento comprador, el IBEX 35 debería cerrar por debajo de los mínimos de la semana anterior, algo que no ha sucedido en más de un mes y medio. Los niveles de soporte a vigilar se sitúan en 17.445 puntos.