Las proyecciones para el IBEX 35 sugieren un potencial crecimiento superior al 10% en 2026, a pesar de las tensiones geopolíticas, como la situación en Irán. Los analistas consideran que los mercados han mantenido una notable resiliencia frente a crisis financieras y políticas recientes.
Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, el comportamiento de los inversores se ha mostrado indiferente ante diversos acontecimientos globales, incluyendo conflictos bélicos. Esta tendencia ha llevado a la conclusión de que la geopolítica tiene un impacto limitado en los precios de los activos.
Las dinámicas del mercado siguen siendo volátiles y animadas, lo que plantea interrogantes sobre la influencia de factores como los tipos de interés y los regímenes fiscales en el rendimiento de las inversiones. Históricamente, los cambios provocados por crisis anteriores apenas afectaron la rentabilidad en el largo plazo.