El aumento del absentismo laboral en España se ha convertido en un tema de preocupación, especialmente entre los jóvenes. Entre 2018 y 2025, las ausencias laborales de los menores de 35 años han crecido más de un 211%, un incremento notable en comparación con el 35% registrado en el grupo de edad de 36 a 55 años y el 5,9% de los mayores de 56. Este fenómeno ha sido analizado por la AIReF, que indica que las mayores ausencias laborales se han dado en mujeres jóvenes, aunque los hombres en este grupo etario también presentan cifras preocupantes.
La AIReF ha establecido una conexión entre el aumento del absentismo y la estabilidad laboral. La reforma laboral de 2021 ha llevado a una disminución de la temporalidad en el empleo, lo que ha resultado en un aumento de las incapacidades temporales. En este contexto, el empleo juvenil se ve directamente afectado, ya que la transición de un contrato temporal a uno fijo incrementa la probabilidad de absentismo en un 81%.
A pesar de que los salarios de los jóvenes son bajos, este grupo ha experimentado un aumento en su remuneración, impulsado en parte por el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). La tasa de desempleo entre jóvenes de 25 a 34 años ha disminuido del 19,9% en 2020 al actual 13%. Sin embargo, las incapacidades laborales han incrementado dramáticamente, pasando de un mínimo histórico de 23 días a 41 días en la actualidad.
A pesar de que la mayoría de las bajas laborales entre los jóvenes son de corta duración, un 13% de los casos corresponde a "repetidores", lo que añade complejidad a la situación. Un aspecto preocupante es el notable aumento del absentismo por problemas de salud mental, que ha crecido un 365% en la franja de 16 a 35 años. Esto pone de manifiesto la necesidad de abordar esta problemática de manera integral.
Aunque se ha observado una mejoría en la estabilidad laboral, el aumento de las ausencias laborales, que ha pasado de 703.000 a casi 2,2 millones, plantea preguntas sobre la gestión de las expectativas entre los jóvenes. La estabilidad no siempre se traduce en bienestar, y muchos siguen enfrentándose a la precariedad en el ámbito laboral.
Contexto: Desde la reforma laboral de 2021, España ha buscado reducir la temporalidad en el empleo, lo que ha llevado a una mejora en las condiciones laborales, pero también ha revelado nuevos retos, como el aumento de las incapacidades y el absentismo. La situación de los jóvenes es especialmente crítica, ya que representan un segmento importante del mercado laboral que, aunque ha visto mejoras en su remuneración, aún enfrenta desafíos significativos relacionados con la salud mental y la gestión de expectativas laborales. La economía española sigue lidiando con las consecuencias de la pandemia y los cambios en el mercado de trabajo, lo que hace necesario seguir monitoreando estas tendencias de cerca.