El precio del oro ha registrado un impresionante aumento del 65% en 2025, marcando su mayor revalorización desde 1979. A pocas horas del cierre del año, la cotización de la onza troy se encuentra en torno a los 4.343 dólares, con un leve aumento del 0,1% en comparación con la jornada anterior. Este crecimiento se ha visto impulsado por tensiones geopolíticas y una creciente demanda por parte de los bancos centrales, que han diversificado sus reservas en medio de la debilidad del dólar.
Durante el primer semestre del año, se añadieron casi 400 toneladas a los ETFs de oro, lo que representa el mayor flujo hacia estos fondos en al menos cinco años, según el Consejo Mundial del Oro. La tendencia alcista del metal dorado ha permitido que cierre el año con un rendimiento notable, sumando tres años consecutivos de ganancias. En 2023, el oro avanzó un 13,10% y en 2024, un 27,22%.
Los analistas prevén que la tendencia alcista continúe en 2026, aunque algunos sugieren que el mercado podría experimentar una estabilización o corrección en los próximos meses. Nicolás López, director de Análisis de Renta Variable de Singular Bank, ha destacado que la revalorización de los metales preciosos ha sido una de las sorpresas del año y atribuye su éxito a factores como la depreciación del dólar y la búsqueda de activos más seguros por parte de los inversores.