El sector de los servicios profesionales en España, caracterizado por su fragmentación, ha captado recientemente la atención de fondos de inversión. Firmas como Auren, que recibió el año pasado una inyección de capital del fondo neerlandés Waterland, están explorando nuevas oportunidades de crecimiento a través de adquisiciones. Este cambio se produce en un contexto donde la necesidad de recursos tecnológicos se ha vuelto crucial para la operación de despachos de abogados y consultoras.
Mario Alonso, presidente de Auren, destaca que la era de iniciar negocios con pocos recursos ha quedado atrás, subrayando que el sector requiere inversiones significativas. Junto a Auren, la firma Grant Thornton también ha atraído la atención de inversores, con la entrada de New Mountain Capital en su capital. Otras entidades, como Baker Tilly España y Portugal, han realizado 16 adquisiciones en la última década, aunque aún no han recibido financiación externa.
El panorama actual indica que el sector podría experimentar un crecimiento notable, impulsado por la necesidad de adaptarse a las nuevas tecnologías y por la búsqueda de consolidación en un mercado altamente competitivo.