Las encuestas pronostican un notable aumento electoral para el partido ultraderechista Aliança Catalana, liderado por la alcaldesa de Ripoll, Silvia Orriols. A pesar de esta tendencia ascendente, el empresariado catalán y sus organizaciones mantienen una distancia significativa con el partido. Este fenómeno se refleja en el hecho de que Junts y ERC continúan siendo competidores importantes en la escena política catalana, mientras que la frialdad hacia Orriols podría estar relacionada con los propios criterios de evaluación del entorno empresarial.
La relación entre la líder de Aliança Catalana y el sector económico ha sido limitada hasta ahora. Su único encuentro destacado fue con Emilio Cuatrecasas, un abogado barcelonés de renombre, quien ha disminuido su participación en funciones gremiales y profesionales, centrándose en inversiones personales. Este encuentro tuvo lugar en el campo de golf del Empordà en enero. Recientemente, Orriols también compartió una comida con una asociación empresarial de la región del Vallès. A pesar de la escasez de reuniones, hay un creciente interés por parte de los empresarios en escuchar las propuestas de la dirigente ultraderechista.
Cuando se presenta ante un público relacionado con la antigua Convergència, Orriols se encuentra en un ambiente que a menudo se siente identificado con el pequeño empresariado y las clases medias, en contraste con el gran empresariado barcelonés. Este sector ha mostrado un fuerte deseo de volver a las raíces del pujolismo, que ha sido eclipsado por el procés. Muchos empresarios se sienten huérfanos de un referente político que aborde sus intereses y necesidades actuales.
El desencanto con Junts, que se considera el heredero teórico del pujolismo, ha aumentado debido a su percepción de que el partido no está atendiendo adecuadamente las prioridades económicas y políticas contemporáneas. Los empresarios expresan su descontento al cuestionar la influencia del PSC, Junts y ERC en la política española, especialmente tras los recientes y decepcionantes datos sobre la inversión estatal en Catalunya. Este contexto resuena en sus lamentos sobre la falta de acción y propuestas concretas desde estos partidos.
Durante la última reunión del Cercle, se destacó la participación de Andreu Esteban y la intervención de Salvador Illa, lo que subraya la continua búsqueda de los empresarios por alternativas políticas que representen sus intereses. A pesar de las dificultades para conectar con Orriols, la curiosidad por sus propuestas sugiere que puede haber un potencial de colaboración, siempre que se logre establecer un diálogo más profundo.
Contexto: El procés que comenzó en 2017 ha marcado un antes y un después en la política catalana, generando un vacío en la representación de las clases medias y pequeños empresarios, que ahora buscan nuevas alternativas. El antiguo liderazgo de Joaquim Forn y Artur Mas ha dejado un espacio que partidos como Aliança Catalana intentan ocupar, mientras que empresas e inversores se muestran cada vez más preocupados por la falta de propuestas claras que promuevan la inversión y el desarrollo económico en la región.