Deutsche Telekom ha propuesto un dividendo histórico de 1 € por acción, una cifra sin precedentes en su trayectoria. La compañía ha ratificado también sus proyecciones para el año en curso durante su junta general de accionistas, celebrada en Bonn, Alemania.
El CEO, Tim Höttges, destacó el crecimiento financiero de la empresa, con un aumento del 4,2% en los ingresos, superando los 119.000 millones de euros. Además, el Ebitda después de arrendamientos ajustado creció un 4,7%, alcanzando más de 44.200 millones de euros.
Höttges también se mostró preocupado por la creciente regulación en el sector digital europeo, sugiriendo que la microrregulación podría obstaculizar la soberanía económica de Europa. En el ámbito de la inteligencia artificial, enfatizó su potencial para optimizar procesos y mejorar la calidad en diversas áreas.
La empresa ha presentado su fábrica de IA en Múnich, diseñada para ser accesible a empresas europeas, especialmente pequeñas y medianas. Esta iniciativa busca proporcionar un control total sobre datos y tecnología, reforzando la soberanía tecnológica en Alemania.