La reciente operación militar de Estados Unidos ha culminado con la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, quienes han sido trasladados a territorio estadounidense para afrontar cargos vinculados al narcoterrorismo. Este acontecimiento marca un inicio significativo para el 2026 en términos de tensiones geopolíticas.
Según analistas de Edmond de Rothschild AM, se perfilan tres posibles escenarios tras la captura de Maduro. El primero sugiere que el régimen podría continuar funcionando sin su líder, mientras que el segundo abre la posibilidad de una fragmentación del poder que podría derivar en un conflicto prolongado. El tercer escenario, considerado el más favorable por la Casa Blanca, es una transición democrática estable.
A pesar de la gravedad de la situación, expertos de la Franklin Templeton Institute advierten que esta acción militar no representa un cambio drástico en la política exterior estadounidense y no desbloqueará las vastas reservas de petróleo de Venezuela sin una estabilidad política a largo plazo. El crudo, como elemento central de la política venezolana, sigue siendo un factor crucial en el análisis del impacto económico de estos acontecimientos.