El Consejo de Ministros de España aprobó el 16 de junio una inversión de 719 millones de euros destinada a la creación de una gigafactoría de inteligencia artificial. Este proyecto, que no implica la construcción inmediata de una fábrica, busca posicionar al país en la competición europea por el cómputo necesario para entrenar modelos de IA. La inversión será gestionada por el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública a través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT).
La iniciativa contempla sedes en Móra la Nova, Tarragona, y San Fernando de Henares, Madrid. Aunque no se trata de una gigafactoría en el sentido tradicional, se espera que la SETT forme parte de un consorcio público-privado que competirá en la convocatoria europea para estas infraestructuras. La estructura del consorcio aún no está finalizada, pero se estima que la SETT y el Estado poseerán un 47,99% de la participación, mientras que empresas como Telefónica, ACS y Banco Santander tendrían un 15,67% cada una.
Este proyecto representa una apuesta por el desarrollo tecnológico en España, ya que la gigafactoría de IA no fabricará chips, sino que proporcionará la capacidad necesaria para alojar cientos de miles de GPU, esenciales para el entrenamiento de modelos avanzados.