Las gestoras de capital privado han experimentado caídas significativas en sus acciones, superando el 30% en algunos casos durante este año. Firmas como Blackstone, Apollo y KKR han visto descensos de más del 30%, mientras que Ares Capital y Blue Owl han sufrido pérdidas que superan el 40%. En total, las cuatro principales gestoras han acumulado pérdidas aproximadas de 150.000 millones de dólares en el mercado de valores.
El temor en el sector se debe al riesgo de quiebra de las pymes financiadas por estos fondos, junto con preocupaciones sobre valoraciones infladas, especialmente en empresas del sector de software, que representan una de cada cinco. Además, la complejidad de productos financieros como los CLOs (Collateralized Loan Obligations) plantea dudas sobre la calidad del crédito que manejan.
La situación ha llevado a gigantes como BlackRock y UBS a reportar caídas de alrededor del 20% este año, mientras que bancos como JP Morgan y Morgan Stanley han visto pérdidas superiores al 11%. La incertidumbre en los mercados financieros persiste, afectando la confianza de los inversores.