El 60% de los family office planea realizar ajustes en su asignación estratégica de activos durante el próximo año, alcanzando el nivel más alto registrado por UBS Wealth Management. Este cambio surge en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica y económica, donde los conflictos internacionales y la deuda global generan preocupación entre los inversores.
Según el UBS Global Family Office Report 2026, que recopila datos de 307 oficinas familiares en más de 30 mercados, los family office están diversificando sus carteras, enfocándose más en acciones de mercados emergentes y inversiones alternativas, mientras que la exposición al sector inmobiliario disminuye.
El informe también revela un cambio significativo en las expectativas cambiarias, con un 65% de los encuestados anticipando un debilitamiento de la confianza en el dólar estadounidense como moneda de reserva. Esto ha llevado a muchos a reconsiderar su exposición a activos en USD y adoptar estructuras multidivisa, favoreciendo al euro y al franco suizo.