Los mercados emergentes están recibiendo un renovado interés por parte de los inversores, apoyados por un contexto macroeconómico favorable. La previsión de un ciclo de debilidad del dólar estadounidense tiene un impacto positivo en las condiciones financieras de estas economías, según Tom Wilson, director de Renta Variable de Mercados Emergentes de Schroders.
Un cambio notable en el crecimiento del producto interior bruto en comparación con los mercados desarrollados, junto con la moderación de la inflación y la reducción de tasas por parte de los bancos centrales, están contribuyendo a esta tendencia. Tras años de salidas de capital, el apetito por los activos emergentes está en aumento, lo que sugiere un cambio en la estrategia de inversión global.
La deuda de mercados emergentes también ha mostrado un rendimiento positivo, impulsada por factores cíclicos y mejoras en las políticas económicas, como se señala desde Colchester Global Investors. Se prevé que esta tendencia continúe, indicando que la resiliencia de estos países no depende únicamente de factores externos, sino de instituciones más robustas y políticas macroeconómicas estables.