Más de 750 empresas de capital extranjero han participado en un estudio que revela una visión positiva de sus inversiones en España, con un 88% de los directivos afirmando que su rendimiento es satisfactorio. Sin embargo, a pesar de esta percepción favorable, los inversores expresan su descontento con la fiscalidad y la burocracia del país.
El informe, elaborado por el IESE en colaboración con ICEX y la plataforma Multinacionales en España, destaca que los directivos valoran especialmente la red de infraestructuras, la formación del capital humano y el tamaño del mercado como factores atractivos. Aun así, consideran que el entorno regulatorio y los costes operativos son obstáculos significativos que deben ser abordados.
Los aeropuertos y la oferta cultural de España son también aspectos que cautivan a los inversores, aunque su frustración por la lentitud de la Justicia y los costes regulatorios sugiere que aún hay margen para mejorar la imagen del país como destino de inversión.