La comprensión de los activos privados está evolucionando entre los inversores, que ahora los ven como una opción diversificada y no solo como generadores de rentabilidad. José Cosio, responsable global de intermediarios en Neuberger Berman, destaca esta transformación, que se produce en un contexto de creciente profesionalización de los inversores y aumento en la educación sobre estos activos.
Cosio señala que existen numerosas empresas de alta calidad en España y en toda Europa que siguen siendo privadas, a menudo por ser familiares y bien gestionadas, y que encuentran en el capital privado un aliado para su expansión. A nivel global, el 90% de las empresas que generan aproximadamente 150 millones de dólares anuales continúan sin cotizar.
A pesar de estas oportunidades, la cuestión de la liquidez sigue generando inquietud entre los inversores, quienes temen no tener acceso inmediato a su capital. Para abordar esta preocupación, se ha incrementado la utilización de vehículos de ahorro a largo plazo en mercados como Estados Unidos y Reino Unido, que permiten un acceso gradual al capital. Esta tendencia también se alinea con la normativa que se desarrolla en la Unión Europea sobre ahorro e inversión.