El crecimiento del sector de la inteligencia artificial (IA) se perfila como un factor clave para los inversores en el próximo año. En particular, el desarrollo de centros de datos destaca como un área de relevancia creciente, impulsando la necesidad de soluciones energéticas sostenibles y eficientes.
Gabriel Crespo, experto en el ámbito, señala que la energía jugará un papel determinante en la evolución de estos sectores, sugiriendo que las inversiones deben centrarse en tecnologías que optimicen el consumo energético. La intersección entre la IA y la energía podría abrir nuevas oportunidades en el mercado.