Irlanda ha inaugurado el primer centro de datos en Europa que opera mediante una microrred energética independiente, un modelo innovador que busca mitigar los cuellos de botella en las redes eléctricas tradicionales. Este proyecto se sitúa a las afueras de Dublín y es resultado de la colaboración entre el Pure Data Centre Group y el proveedor de soluciones energéticas AVK.
La nueva instalación, que tiene una capacidad de aproximadamente 110 megavatios, permitirá a los centros de datos funcionar de manera autónoma, generando y distribuyendo electricidad sin depender de la red principal. Esta infraestructura se presenta como una solución ante el aumento de la demanda eléctrica provocada por el crecimiento de la inteligencia artificial y otros sectores.
La inversión total para el desarrollo del centro de datos asciende a 1.000 millones de euros. Según el director ejecutivo de AVK, Ben Pritchard, esta innovación es necesaria debido a la creciente presión sobre las redes eléctricas a medida que se incrementan las cargas de trabajo.
La Comisión Europea estima que la modernización de las infraestructuras energéticas en el continente requerirá inversiones de alrededor de 1,2 billones de euros antes de 2040, resaltando la urgencia de alternativas como esta en un contexto de creciente demanda energética.