El bitcoin ha alcanzado casi 93.000 dólares, con un aumento cercano al 2,5%, marcando su nivel más alto en tres semanas. Este repunte se produce tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, que ha impulsado también a los metales preciosos, como el oro y la plata, en un contexto de creciente incertidumbre geopolítica.
El arresto de Maduro ha actuado como catalizador, no provocando una fuga de inversores, sino un fortalecimiento de la exposición a activos de riesgo. A pesar de la inestabilidad política en Venezuela, las bolsas estadounidenses, especialmente el sector tecnológico, han mostrado un comportamiento positivo, lo que ha beneficiado al bitcoin.
La falta de presión vendedora por parte de mineros y grandes fondos de inversión ha contribuido a este ascenso, permitiendo un avance más limpio en el precio de la criptomoneda. Además, el entorno macroeconómico actual sigue favoreciendo la diversificación de carteras, lo que refuerza el debate sobre el bitcoin como un activo refugio alternativo en tiempos de tensión internacional.