El mercado de private equity atraviesa un periodo de incertidumbre, donde las limitaciones en la liquidez están afectando las decisiones de inversión. Este contexto ha llevado a muchos inversores a reconsiderar sus compromisos. Sin embargo, algunos expertos sugieren que la actual fase de espera podría representar una oportunidad para aquellos que mantengan una estrategia de inversión constante y cuidadosa, dado que se observan valoraciones más atractivas y un acceso mejorado a ciertos gestores.
La falta de liquidez se ha consolidado como uno de los principales desafíos en este sector, aunque no necesariamente se traduce en una pausa total en las inversiones. En un evento denominado Breakfast Club, celebrado en Madrid por Quest Fund Placement, Stefan Goettl, socio de Pathway Capital, subrayó que es fundamental mantener la exposición a lo largo de diferentes añadas y elevar el nivel de selección de las inversiones.
El análisis actual indica que aún se está lejos de alcanzar niveles normales en el mercado. En 2025, el ratio de distribuciones en relación al valor inicial de las carteras se mantuvo entre el 10% y el 12% por cuarto año consecutivo, lo que representa aproximadamente la mitad de los niveles alcanzados en la última década. Aunque ha habido una mejora en términos absolutos en las distribuciones, este avance no compensa el aumento del volumen de activos que permanecen en las carteras a la espera de una salida.
La situación ha generado una presión adicional sobre los inversores, ya que el capital devuelto por los fondos no es suficiente para financiar nuevos compromisos al ritmo habitual. Esto ha llevado a algunos Limited Partners (LPs) a reducir sus asignaciones, posponer decisiones de inversión o buscar alternativas en el mercado secundario para generar liquidez.
Además, la rentabilidad reciente del private equity ha mostrado un comportamiento más moderado. Según Goettl, esta clase de activo reportó una rentabilidad anualizada del 7,7% en los últimos tres años, cifra que se sitúa por debajo de la rentabilidad de otras categorías de activos. Este dato podría reforzar la tentación de muchos inversores de esperar a que las distribuciones se normalicen y aumenten las salidas, disminuyendo así la incertidumbre.
No obstante, es importante considerar que esta pausa en la inversión también conlleva un costo. En el ámbito del private equity, donde los fondos suelen desplegar capital a lo largo de varios años, anticipar cuál será la mejor añada para invertir puede resultar complicado. Goettl advirtió que frenar los compromisos en momentos de mayor incomodidad podría significar perder oportunidades de inversión a valoraciones más favorables y con menor competencia.
Contexto: La inversión en private equity se ha visto afectada por diversos factores en los últimos años, incluyendo cambios en las políticas monetarias del BCE y fluctuaciones en los mercados globales. En este contexto, empresas como Pathway Capital y Quest Fund Placement han estado activas en la búsqueda de nuevas oportunidades de inversión y en la gestión de fondos. La evolución de este sector es crucial para el dinamismo de la economía española, ya que el private equity juega un papel importante en el financiamiento de empresas en crecimiento y en la creación de empleo.