La reforma fiscal conocida como One Big Beautiful Bill (OBB), que entró en vigor en 2026, está modificando la estructura del impuesto sobre la renta en Estados Unidos. Aunque el IRPF federal no se elimina, se están introduciendo cambios significativos que podrían llevar a que una gran parte de los trabajadores quede exenta de este impuesto.
Desde este año, el sistema fiscal federal ha eximido del IRPF las propinas y las horas extra, beneficiando especialmente a la clase trabajadora. Además, se ha incrementado la deducción estándar y se han reforzado los beneficios fiscales para ciertos grupos, como los mayores de 65 años.
Donald Trump ha declarado que el impuesto sobre la renta podría aproximarse al 0%, refiriéndose a una tendencia de reducción en la carga fiscal sobre los salarios. Este enfoque contrasta con la situación en Europa, donde el IRPF puede alcanzar tipos marginales cercanos al 50%.
La OBB no solo busca reducir la carga impositiva sobre los ingresos, sino también cambiar la fuente de recaudación hacia otros ámbitos como el comercio y los impuestos indirectos, lo que plantea un reto estructural en su implementación.