Desde el 1 de septiembre de 2026, las gasolineras en España han comenzado a implementar cambios en los precios de los carburantes debido a una reforma fiscal. La reducción del impuesto especial sobre hidrocarburos (IEH) para el gasóleo implica una rebaja de 20 céntimos por litro, aunque no será inmediata en todas las estaciones de servicio. Esto se debe a que la aplicación de esta rebaja dependerá de la renovación de existencias compradas bajo la fiscalidad anterior.
La situación del precio del diésel sigue siendo complicada, afectada por los máximos históricos en el mercado internacional, lo que podría limitar el impacto positivo de la reducción fiscal. A partir de septiembre, el precio de la gasolina aumentará, ya que la rebaja fiscal se reducirá de 10 a 5 céntimos por litro, lo que implica un incremento efectivo del impuesto de 6,1 céntimos.
La Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) ha indicado que las gasolineras están aplicando esta nueva fiscalidad de forma mayoritaria desde el día en que entró en vigor. Sin embargo, el director general de CEEES, Nacho Rabadán, ha advertido que el efecto en los precios finales no es inmediato. Rabadán explicó que el descenso de precios no se produce "de un día para otro", haciendo referencia a experiencias pasadas similares.
Si no se aprueba un nuevo Real Decreto en octubre, la fiscalidad del diésel podría aumentar rápidamente hasta 24,4 céntimos por litro. Este anuncio genera inquietudes en el sector, especialmente en un contexto donde los carburantes han experimentado un aumento constante durante el verano, marcando su séptima semana de incrementos.
Según datos de la CEEES, el precio medio del gasóleo A en la península y Baleares se situó en 1,804 euros por litro el 1 de septiembre, lo que representa una disminución de 6,2 céntimos respecto al día anterior. Este cambio refleja cómo la nueva normativa está comenzando a tener efectos en algunos puntos de venta.
Contexto: El Gobierno español ha estado implementando cambios fiscales en el sector de los hidrocarburos como respuesta a la presión inflacionaria y a los altos precios internacionales del petróleo. Desde el 30 de junio de 2026, se habían producido rebajas previas en los precios, con una disminución de 11 céntimos en la gasolina y 4,9 céntimos en el gasóleo. Estas medidas son esenciales para ayudar a los consumidores en un momento de creciente costo de vida y para estabilizar el mercado energético en España.