La Comisión Europea ha propuesto una serie de reformas fiscales para impulsar la creación de empresas de mediana capitalización y facilitar el crecimiento de las multinacionales en la UE. Una de las medidas más destacadas es la eliminación de impuestos sobre dividendos, intereses y regalías entre empresas del mismo grupo que operan en diferentes Estados miembros. Esta propuesta busca simplificar el proceso y reducir la burocracia que actualmente desincentiva a las empresas a reclamar devoluciones de impuestos, un procedimiento que puede prolongarse hasta dos años.
A pesar de que desde hace más de 20 años existe una exención fiscal para el envío de dinero a la matriz dentro de un mismo grupo empresarial, muchos países siguen cobrando impuestos de manera preventiva, lo que incrementa la recaudación estatal a través de tasas indebidas. Según fuentes comunitarias, este sistema penaliza especialmente a las medianas empresas, obstaculizando su expansión transnacional.
El nuevo paquete legislativo también propone eliminar la exigencia de autorizaciones previas por parte de los Estados y promover un modelo de autoevaluación para las empresas. Wopke Hoekstra, comisario europeo de Fiscalidad, aseguró que esto eliminará la necesidad de lidiar con procedimientos de reembolso complejos y prolongados, facilitando un entorno más favorable para el crecimiento empresarial.