La supresión del clawback en Portugal, una tasa que gravaba la generación eléctrica, ha sido aprobada por el Gobierno luso con el objetivo de atraer inversiones en energía limpia. Esta decisión afecta directamente a España, donde se prevé un cambio significativo en el flujo de electricidad entre ambos países. Desde el inicio de 2026, Portugal ha comenzado a exportar más energía de la que importa, algo inédito en años anteriores.
El sector eléctrico español anticipa que esta rebaja fiscal provocará un aumento en las importaciones desde Portugal y una disminución en las exportaciones hacia este país. Las generadoras en Portugal podrán obtener un precio un 7% superior al de las españolas debido a la integración de ambos mercados. La ministra de Energía portuguesa, Maria da Graça Carvalho, ha resaltado que esta medida beneficiará a las empresas y fomentará nuevas inversiones.
Fuentes del sector en España confirman que el impacto de esta decisión aún es difícil de evaluar, pero ya se observa un cambio en la balanza eléctrica en comparación con enero de 2025. El Gobierno portugués, liderado por Luís Montenegro, ha señalado que la eliminación del clawback es clave para alcanzar sus objetivos en política energética.