El sector hotelero y la patronal han expresado su oposición a un posible aumento del IVA turístico al 21%, una medida que podría tener un impacto significativo en la industria. Este rechazo se enmarca en la reciente publicación de un informe del Instituto de Estudios Económicos (IEE), que se opone a las recomendaciones de la Comisión Europea, la OCDE y un grupo de economistas catalanes que presentó el informe Fènix.
Bruselas justifica el aumento del IVA debido a una pérdida de recaudación que se estima en unos 7.000 millones de euros y señala que el efecto redistributivo de la medida sería limitado. Los autores del informe Fènix sugieren que cualquier IVA reducido debería ser compensado por tasas turísticas, abogando por un cambio en el modelo turístico hacia uno con mayor valor añadido, en lugar de depender del turismo de sol y playa con salarios bajos.
El IEE, vinculado a la CEOE, advierte que elevar el IVA de los servicios hoteleros y de restauración a la tasa general sería “un error de política económica”. Argumentan que esto perjudicaría la competitividad del sector frente a competidores europeos y podría resultar en la pérdida de empleo. De acuerdo con el IEE, el IVA turístico actúa como un impuesto a la exportación, y un incremento en esta tasa podría desviar a los turistas hacia destinos como Grecia, Italia, Croacia, Turquía o el norte de África.
La propuesta de aumentar el IVA del 10% actual al 21% podría trasladarse a los precios, lo que a su vez podría llevar al cierre de establecimientos y a la destrucción de puestos de trabajo. Para ilustrar su posición, el IEE cita el caso de Portugal, que en 2012 incrementó el IVA de la restauración del 12% al 23%. Esta decisión resultó en consecuencias negativas, como el cierre de locales y la pérdida de empleo, lo que llevó al país a revertir la medida cuatro años después.
La patronal portuguesa del sector ha confirmado que durante el periodo de aumento del IVA se alcanzaron mínimos históricos en el empleo del sector, y además, los ingresos no aumentaron como se esperaba. Este antecedente refuerza la argumentación del IEE sobre los riesgos de incrementar el IVA en España.
Contexto: La industria turística en España es un pilar económico clave, representando una proporción significativa del PIB y del empleo en el país. En años recientes, el turismo ha enfrentado varios desafíos, incluyendo la competencia internacional y las fluctuaciones en la demanda. Las decisiones sobre impuestos, como el IVA, tienen un impacto directo en la viabilidad de las empresas del sector y en la capacidad de España para atraer turistas en un mercado cada vez más competitivo.