En 2025, los españoles enfrentaron un sacrificio tributario superior al de ciudadanos de países como Alemania, Dinamarca o los Países Bajos, con una presión fiscal que alcanzó el 38% del PIB. Este dato, el más alto en la historia de España, representa un aumento significativo respecto a los 591.679 millones de euros recaudados en 2024, alcanzando en total 641.669 millones de euros en impuestos y cotizaciones. La creciente recaudación fiscal se ha producido a pesar de que España sigue siendo un país con altos niveles de desempleo y una economía sumergida considerable.
El último informe titulado «El sacrificio fiscal de los contribuyentes españoles», elaborado por el Instituto Juan de Mariana y firmado por Diego Sánchez de la Cruz y Santiago Calvo López, critica la narrativa del gobierno español, que insiste en la necesidad de aumentar aún más los impuestos. Según este estudio, la recaudación fiscal en España se sitúa aproximadamente tres puntos del PIB por debajo de la media de la Unión Europea, que se sitúa en el 40,4%. Este argumento ha sido utilizado por el Gobierno para justificar la propuesta de incrementos fiscales.
La comparación de la presión fiscal con la media de la UE resulta engañosa, argumenta el informe, ya que incluye a países con situaciones económicas muy diversas. En particular, se menciona cómo Francia, que tiene una carga fiscal elevada, puede distorsionar la media de la UE. La presión fiscal es un indicador que mide los ingresos del Estado, pero no refleja el impacto sobre los contribuyentes. En España, donde los ingresos disponibles son ya limitados, esta proporción se traduce en un efecto adverso sobre el consumo.
Además, el informe señala que aunque la presión fiscal sea comparable a la de otros países de la UE, el esfuerzo fiscal de los españoles es considerablemente mayor, afectando su capacidad de gasto. En este contexto, los datos indican que el sector público ha absorbido una porción sin precedentes de la renta nacional, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de este modelo fiscal en el futuro.
Contexto: España ha vivido un aumento continuo en su carga fiscal en los últimos años, con la recaudación de Hacienda alcanzando cifras récord. Esta tendencia se ha intensificado a medida que el Gobierno ha implementado varias reformas fiscales, justificadas por la necesidad de financiar servicios públicos esenciales. Con un desempleo que aún persiste por encima de la media europea y un sector empresarial que enfrenta desafíos significativos, el debate sobre la presión fiscal y su impacto en el crecimiento económico se ha vuelto cada vez más relevante en la agenda política y económica del país.