En Catalunya, una donación de 50.000 euros de padres a hijos puede generar una factura fiscal de 2.500 euros si no se cumplen ciertas condiciones. Este impuesto, correspondiente al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, lo abona quien recibe el dinero, es decir, el hijo beneficiario. Esto debe declararse en un plazo de un mes tras la donación, según la abogada Patricia Ebrat.
Para quienes deseen reducir la carga fiscal, existe una opción que puede disminuir el impuesto a tan solo 125 euros. La clave está en formalizar la donación mediante una escritura pública ante notario, lo cual es esencial para poder acceder a la bonificación prevista en la normativa autonómica. En Catalunya, se aplica una tarifa reducida del 5% para donaciones entre familiares directos, hasta un límite de 200.000 euros.
Las expertas subrayan la importancia de cumplir con este requisito notarial, ya que el 95% de los beneficiarios no lo realiza, lo que les impide beneficiarse de la reducción. Además, el patrimonio previo del hijo puede influir en el cálculo final de la cuota a pagar. Así, es fundamental conocer estos detalles para optimizar la tributación en este tipo de transferencias económicas.