La Agencia Tributaria ha presentado un proyecto que regulará un repositorio nacional de facturas, que será obligatorio para autónomos y pymes. Este sistema permitirá al Ministerio de Economía supervisar los plazos de pago. Se espera que la publicación definitiva de la orden ocurra en julio de este año, lo que marcará el inicio de la obligatoriedad de la factura electrónica en julio de 2027.
Los autónomos tendrán un periodo de adaptación de dos años para cumplir con esta normativa. Durante el primer año, que se prevé comience en julio de 2028, deberán empezar a utilizar el nuevo formato. En el segundo año, a partir de julio de 2029, estarán obligados a informar sobre el estado de sus facturas.
La nueva regulación también incluye una aplicación pública de facturación gratuita, parte del sistema conocido como Verifactu, que permitirá a los usuarios crear y enviar facturas que cumplan con los requisitos establecidos por la normativa RRSIF.