El empresario Víctor de Aldama, condenado a cuatro años y medio de prisión por el Tribunal Supremo en relación con el caso Mascarillas, mencionó este martes su obligación de abonar impuestos por las comisiones millonarias generadas por su actividad como comisionista durante la pandemia. A pesar de la condena, el tribunal decidió no encarcelarlo debido a su colaboración con las autoridades judiciales.
De Aldama subrayó la carga fiscal que ha afrontado, destacando las enormes ganancias obtenidas en un periodo crítico. Su caso ha atraído la atención pública, dado el impacto económico de las actividades relacionadas con la pandemia y la gestión de recursos sanitarios.