La tasa de ahorro de los hogares españoles se sitúa en torno al 12% de la renta disponible, uno de los niveles más bajos desde 2023. A pesar de que los salarios han experimentado un aumento, la presión sobre los ingresos debido a los altos precios de la vivienda y la cesta de la compra dificulta el ahorro. La experta en finanzas Natalia de Santiago advierte que esperar a final de mes para ahorrar es una estrategia que rara vez funciona.
El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha subido a 1.221 euros brutos al mes, un 3,1% más que en 2025, mientras que el salario medio se encuentra cerca de 2.385 euros. Sin embargo, el salario más común es considerablemente inferior, oscilando entre 1.600 y 1.700 euros netos. Los jóvenes menores de 30 años enfrentan una brecha salarial generacional, cobrando un 30%-35% menos que la media nacional.
Con más del 40% de la población incapaz de ahorrar de manera constante, muchos optan por utilizar sus ingresos para recuperar el consumo o cubrir gastos imprevistos. De acuerdo con de Santiago, establecer un sistema automático que separe el dinero al momento de cobrar es esencial para construir un colchón financiero que brinde tranquilidad.